"No se escribe para hacer feliz a la gente, sino para confiarle un pedazo de lo que creemos que es la vida" Vicente Leñero
miércoles, 17 de septiembre de 2014
Tia Rosa
Tía Rosa fue una mujer fuerte, vivió dolores muy grandes en su vida. Rara vez se quedaba con ganas de hacer lo que quería hacer conocía los rincones de la Ciudad de México uno a uno.
Alegre y serena casi siempre, con sus grandes defectos y grandes virtudes como todos. Siempre tuvo un momento para viajar a mi cuando enferme, para darme consuelo cuando la busque por heridas de amor para hacerme un cachito en su cama y decirme que todo estaría bien.
Recuerdo con que gusto esperabas tus 50 años, sin pesar que seria tu ultimo año de vida. Me dolió mucho no verte en tu ultimo suspiro, sabes cuanto quise estar ahí. Me dolió llegar a casa cuando al fin pude ir y solo ver tus cenizas. Recuerdo nuestras pláticas y tus ganas de vivir a pesar de tanto ya estabas cansada pero nunca te rendirse.
Lo común seria decir que fuiste una santa, así lo hace la gente cuando mueres resulta que perdieron un ángel. No fuiste una santa, fuiste una gran mujer y una gran tía.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario